LAS CRÓNICAS DE DON JUANITO
ENTRE LA GLORIA DE UN RATO Y EL SUEÑO QUE NOS PUEDEN ROMPER
Por: Don Juanito
Ciudad de México, 1 de julio de 2026
¡Qué tal, mis amigos! Qué relajo se ha armado en las calles y en las redes sociales. Todo el mundo anda con la sonrisota en la cara porque nuestra Selección Mexicana le ganó 2 a 2 a Ecuador y ya estamos en la siguiente ronda. La gente grita, canta y aplaude a Gilberto Mora, el muchacho de apenas 17 años que juega en los Xolos de Tijuana. Dicen que es el nuevo salvador, el héroe, el «niño milagro». Pero espérenme tantito, dejen que se les pase la emoción y vamos a platicar esto con la cabeza fría y usando el puro sentido común, que para eso estamos aquí.
La verdad de las cosas es que el director técnico, Javier el «Vasco» Aguirre, se vio contra la pared. Como el equipo venía jugando muy feo y aburrido en los primeros partidos, y Ecuador se veía fuertísimo, el entrenador se asustó. En lugar de arreglar el juego con los hombres grandes, prefirió meter al niño desde el principio porque sabía que era el único con esa chispa diferente para componer el barco. Fue una apuesta muy brava, como cuando el mánager Tommy Lasorda ponía a lanzar al «Toro» Valenzuela en los años 80 sin dejarlo descansar. Al «Vasco» le importó ganar el partido de hoy, sin ponerse a pensar en lo que le pueda pasar al muchacho mañana.
Y el cuerpo del pobrecito Mora ya cobró la primera factura. Apenas iba el minuto 58 cuando tuvo que salir de la cancha cojeando por culpa de un golpe en la rodilla combinado con el cansancio de jugar tanto. Los reporteros andan diciendo que ya entrenó bien y que está al cien, pero no nos hagamos tontos: a los 17 años, uno todavía es un chamaco que no ha terminado de crecer. Sus huesos y sus ligamentos están tiernitos. Ponerlo a jugar el próximo domingo contra Inglaterra desde el arranque es, con toda franqueza, mandarlo al matadero. Es como poner a un niño de primaria a pelearse a golpes con uno de preparatoria, o como cuando el boxeador «Mantequilla» Nápoles, que era chiquito y muy técnico, se subió a pelear contra Carlos Monzón que era un gigante. Ya sabemos que a «Mantequilla» lo bajaron con la cara rota.
Para colmo de males, la FIFA ahora inventó este Mundial larguísimo de 48 equipos para ganar más dinero. El partido del domingo contra Inglaterra va a ser el quinto juego de México en el torneo, pero con este nuevo formato, si ganamos, ni siquiera pasamos a la ronda buena, todavía nos faltaría más camino. Es un desgaste terrible para las piernas de cualquiera, ¡imagínense para un menor de edad!
Si el «Vasco» Aguirre se vuelve a encandilar y pone al muchacho Mora de titular el domingo, se arriesga a que le rompan la rodilla y que esa gran promesa del fútbol mexicano se quede en puro «pudo haber sido». Los entrenadores de verdad cuidan a sus jugadores jóvenes. Ojalá que la directiva y el cuerpo técnico piensen las cosas con lógica, le pongan un freno de mano al muchacho y lo dejen descansar en la banca. Más vale cuidar el futuro de un niño que quemarlo por la urgencia de ganar un partido.